Por lo general se emplea entre 1 KV y 35 KV dependiendo del tamaño de la mina (4.16KV-6KV-11KV-15KV-22KV-33KV-34.5KV).
En Norteamérica, Centroamérica y parte de los países de Suramérica emplean 4.16 KV para las minas pequeñas/medianas y 13.8KV/34.5KV para las grandes que requieren de más energía. En otros países de Europa o Asia, que se rigen por la IEC emplean 15KV/33KV para las minas grandes.
En todo caso los cables deben estar diseñados para soportar condiciones adversas como la humedad, polvo y vibraciones y muchas veces van suspendidas por las galerías de la mina.
Los Sistemas de puesta a Tierra debes diseñarse con especial cuidado y los equipos eléctricos debes ser a prueba de explosiones porque la seguridad personal es una prioridad.